Blog

¿Tan joven y con un bebé?

 

Hoy os traigo un post que tenía muchas ganas de escribir y que además me habéis sugerido varias veces. La verdad es que no puedo ni contar las veces que alguien, me ha preguntado que por qué he tenido un hijo siendo “tan” joven. Esta pregunta me la han hecho amigos, conocidos, desconocidos, por la calle, en el trabajo, en el hospital, etc.

Si decidí ser mamá joven es porque es precisamente lo que quería-mos. Esperamos a haber terminado la universidad y mi máster para empezar a buscar a Oke. Planeamos este embarazo durante un año y estuvimos varios meses buscando el positivo. Una de las razones que me hicieron enamorarme del papi de Oke es que desde el principio nuestros planes de futuro coincidieron y crear una familia era y es el más importante de ellos.

Hacía mucho que sentía que debía ser madre. A pesar de ser joven, he tenido tiempo de hacer muchas cosas, he estudiado, he viajado, he ido a un montón de fiestas con mis amigos y al contrario de lo que piensan las señoras del súper, no me estoy “quitando” de nada. Compartir mis días con Oke es lo que más quiero. Enseñarle, aprender junto a él.

Para mí es importante tener hijos siendo relativamente joven porque considero que son la mayor bendición que existe. Siempre pienso que al final de una vida, las cosas materiales no sirven para nada pero los hijos son una parte de nosotros que dejamos en el mundo. Baby Oke va a vivir junto a nosotros muchos eventos importantes de nuestras vidas, nos verá conseguir cosas y lograr nuestros sueños. Lo vamos a hacer junto a él.

Ahora mismo, los dos estamos en un muy buen momento, nuestros veintipocos y tenemos muchísima energía para lidiar con un bebé tan demandante como Oke. A penas duerme de día y prefiere pasar horas y horas jugando y paseando.

Durante el embarazo y estos primeros meses junto a Oke me he sentido juzgada bastantes veces y lo cierto es que nadie debería tomarse la libertad de preguntarte tus motivos y menos hacer como si les dieses pena o algo por el estilo. Creo que muchas veces se me ha estereotipado como una pobre chica negra, sin estudios y que encima ha tenido la “mala suerte” de quedarse embarazada y probablemente no sabe ni quién es el padre, cuando eso está muy muy alejado de la realidad. Pero al fin y al cabo, creo que eso es lo que enseñan en las pelis.

La realidad es que somos una familia pequeñita súper feliz. Con un papá más bueno que el pan y trabajador a más no poder, que nos cuida pase lo que pase. Una mamá apasionada de la creación, la educación y el autocuidado, muy cocinitas y que se pasaría el día entero riendo. Y un bebé encantador y juguetón que ha venido para llenarnos (más) de amor.

Gracias por leerme,

maternidad-joven-bebe.jpg