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Nuestra Lactancia

 

Antes del embarazo yo no había pensado en dar el pecho pero poco a poco fui cambiando de idea. Me informé sobre lo que suponía amamantar a mi bebé y me dije a mí misma que quería intentarlo. A la vez, recibí varios comentarios de otras mujeres, básicamente decían que se me caerían las tetas y parecerían dos pimientos. Tal cual. Así que empecé a tener miedo, porque con 21 años, ¿quién quiere eso? Me planteé hacer lactancia mixta para que mi pecho no sufriese tanto. 

Al nacer baby Oke, todo cambió. Cómo dije en el post anterior, desde el primer minuto estuvo conmigo y desde ese instante cogió el pecho. En el hospital nos animaron muchísimo a empezar y sobretodo a mantener la LME. Está demostrado que tiene muchísimos beneficios para la madre y para el bebé. Además considero que es lo más natural que hay y a la vez, el hecho de proveer a mi bebé con lo que necesita me hace sentir poderosa.

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Durante esos primeros días en el Hospital tuve la mala suerte de tener grietas en uno de los pezones. Las que lo han sufrido sabrán lo doloroso que es. Además me subió la leche muy rápido y era bastante molesto. En unos días la cosa mejoró pero aún así yo quería aprender sobre lactancia así que decidimos asistir a una reunión de Hospitallet, un grupo de lactancia. 

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Fueron súper amables y nos ayudaron con todo. Desde dudas "tontas" tipo ¿se me caerá el pelo?, ¿de verdad acabarán pareciendo dos pimientos?, a mejorar el agarre, aprender a tratar la leche extraída. La verdad que no sé dónde estaríamos ahora sin el apoyo que nos dieron las asesoras del grupo. Incluso tienen un grupo de WhatsApp con más de 150 mamás en el que podemos preguntar siempre y compartir cositas de nuestra lactancia y nuestros bebés. 

Sin grietas todo iba mejor pero entonces aparecieron los temidos "cólicos" y/o las crisis de lactancia, que muchas veces le hacen creer a una que lo hace mal, que al bebé le pasa algo, que se queda con hambre. Y lo nuestro fue exactamente así. Si Oke lloraba, yo también lloraba porque no sabía que más hacer. Aún así me convencí a mí misma de que lo único que puedo hacer en esos casos es darle mucho amor y mucha teta. 

Ahora llevamos 4 meses de LME. No cambiaría por nada del mundo todos los momentos en los que le doy el pecho y nos miramos y me acaricia. Cómo sonríe después de comer. Para Oke la teta es comida, es consuelo, es algo calentito a lo que pegarse... Los primeros meses lo ha sido todo para él. 

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Por cierto, estas fotos tan tan preciosas son todas de Padilla & Rigau. Anna empezó un proyecto llamado "Mums on Film" y nos invitó a participar en él hace unas semanas. Nosotros estamos encantados con las fotos porque son todas muy naturales y realmente muestran quienes somos. En otro post os enseño más. 

Love,